Monthly Archives: Diciembre 2009

Año nuevo, nuevas metas

30 Diciembre 2009

Ya casi iniciamos un año nuevo, una nueva oportunidad para lograr nuevas metas, o cumplir algunas que tenemos varios años de tratar de hacerlo. Para todos es muy importante planear lo que queremos hacer en los nuevos 12 meses que vienen por delante. Qué queremos hacer de nuestras vidas, donde nos gustaría llegar, y qué nos gustaría alcanzar, deberían ser las preguntas más importantes en estos días.

También evaluamos el año que recien está terminando y vemos el por qué de muchas de nuestras metas no fueron cumplidas.

Suele suceder con mucha frecuencia -para no decir siempre- que los planes de Dios para nuestras vidas son contrarios a lo que tenemos planeado o deseamos. Queremos que Dios conteste de la manera que nosotros pensamos y en el tiempo en que nosotros determinamos, pero eso no es así. Él siempre pondrá a prueba la confianza en Él.

Si este año que termina, algo salió distinto a como habíamos planeado o querido, no te preocupes todo está en perfecto control de Él. Si sientes que todo se salió de tu control y que nada está en su lugar, espera en Él. Él nunca llega tarde, ni llega antes, sino en el momento justo. Él tiene un plan PERFECTO para tu vida, aunque de pronto todo se ponga de cabeza y sucedan cosas que aparentemente están mal. Solo confía en Él.

Pongamos cada sueño, meta, deseo y proyecto que deseamos cumplir en este nuevo año, en un papel y luego presentémoslo delante de aquel que hará nuestros anhelos realidad.

“No temas, porque yo estoy contigo, no desmayes, porque yo soy tu Dios, que te esfuerzo;
siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi Justicia…”
Isaías 41:10.

El Día de Mí Cumpleaños

25 Diciembre 2009

Como sabrás hoy es la fecha de mi cumpleaños, todos los años se hace una gran fiesta en mi honor y creo que en este año sucederá lo mismo. En estos días la gente hace muchas compras hay anuncios en la radio, en la T.V. y en todas partes no se habla de otra cosa, si no de lo poco que falta para que llegue ese día. La verdad, es agradable saber que, al menos un día del año algunas personas piensan un poco en mi. Como tu sabes, hace muchos años empezaron a festejar mi cumpleaños, al principio no parecía comprender y agradecer lo mucho que hice por ellos, pero hoy en día nadie sabe para que lo celebran, la gente se reúne y se divierte mucho pero no sabe de que se trata. Recuerdo el año pasado al llegar el día de mi cumpleaños, hicieron una gran fiesta en mi honor, había cosas muy deliciosas en la mesa, todo estaba decorado y recuerdo también que habían muchos regalos, ¿pero sabes una cosa? ni siquiera me invitaron. Yo era el invitado de honor y ni siquiera se acordaron de invitarme. La fiesta era para mí y cuando llego el gran día me dejaron afuera, me cerraron la puerta… y yo quería compartir la mesa con ellos.

La verdad no me sorprendió, porque en los últimos años todos me cierran la puerta. Como no me invitaron, se me ocurrió entrar sin hacer ruido, entre y me quede en el rincón, estaban todos bebiendo, había algunos ebrios contando chistes, carcajeándose, la estaban pasando en grande, para colmo llegó un viejo gordo vestido de rojo, de barba Blanca y gritando JO, JO, JO; parecía que había bebido de mas; se dejo caer pesadamente en un sillón y todos los niños corrieron hacia él, diciendo: Santa Claus, Santa Claus y como si la fiesta fuese en su honor!

Llegaron las doce de la noche y todos comenzaron a abrazarse, yo extendí mis brazos esperando que alguien me abrazara y ¿sabes? Nadie me abrazo… de repente todos empezaron a repartirse los regalos, uno a uno los fueron abriendo, hasta que se abrieron todos, me acerque para ver si de casualidad había alguno para mí.

¿Qué sentirías si el día de te cumpleaños se hicieran regalos unos a otros y a ti no te regalaran nada? Comprendí entonces que yo sobraba en esa fiesta, salí sin hacer ruido, cerré la puerta y me retire.

Cada año que pasa es peor, la gente solo se acuerda de la cena, de los regalos y de las fiestas, y de mi nadie se acuerda.

Quisiera que esta Navidad me permitieras entrar en tu vida, quisiera que reconocieras que hace dos mil años vine a este mundo para dar mi vida por ti en la cruz y de esa forma poder salvarte.

Hoy solo quiero que tu creas esto con todo tu corazón. Voy a contarte algo, he pensado que como muchos no me invitaron a su fiesta, voy a hacer la mía propia, una fiesta grandiosa como Ia que jamás nadie se imagino, una fiesta espectacular. Todavía estoy haciendo los últimos arreglos, por lo que este año estoy enviando muchas invitaciones y en este día, hay una invitación para ti, solo quiero que me digas si quieres asistir, te reservare un lugar, y escribiré tu nombre con letras de oro en mi gran libro de invitados, en esta fiesta solo habrá invitados con previa reservación, y se tendrán que quedar afuera aquellos que no contesten mi invitación. Prepárate porque cuando todo este listo daré la gran fiesta.

Hasta pronto… tu amigo,

Jesús

Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Isaias 9:6

Es navidad – Marcos Witt

17 Diciembre 2009

Las Bendiciones no son solo dinero

9 Diciembre 2009
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas las demás cosas serán añadidas. Mateo 6:33

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas las demás cosas serán añadidas. Mateo 6:33

Comúnmente creemos que las Bendiciones del Señor son solamente dinero o tienen que ver con él. Creemos que si no hay dinero de por medio, no hay bendición de Dios. O bien, condicionamos al Señor en nuestras oraciones para que solamente nos de dinero.

Lo cierto es que las bendiciones del Señor no tienen que ver con el dinero. Porque el dinero al igual que otros es un fruto del árbol de la bendición. Hay personas que tienen mucho dinero, pero no son bendecidas, y otras que no tienen mucho dinero pero son muy bendecidas.

El problema está cuando solamente queremos dinero y nada más. Es como un amor “santo” al dinero, porque lo queremos para comprarnos alguna ropita, o comprar un carrito nuevo.. ustedes saben… y al final disfrazamos el amor al dinero (pecado) con “santidad”.

Las bendiciones del Señor con muchas, pero son originadas únicamente con obediencia hacia Él. El árbol que las produce se llama Jesús, y sus frutos con muchos, tales como salud, trabajo, fuerzas, protección, larga vida, dones, talentos, familia, esposos(as), proyectos o sueños, padres y hermanos, amigos, dinero, casa; para mencionar algunos..

La pregunta es ¿eres bendecido por Dios hoy?, entonces no seas pobre pidiendo solamente dinero, agradécele todas las cosas que Él ha hecho por ti. “El es galardonador de los que le buscan” Hebreos 11:6.

Dios te ama

3 Diciembre 2009

abrazoJesusEn días pasados conversaba con mi esposa acerca de que la persona que no sabe dar amor es porque no conoce a Dios, y que no hay amor más perfecto que el de Él por nosotros sus hijos.  Esa es la medida del verdadero amor, ya que Él es amor.  ¡La diferencia entre Dios y cualquier otra persona que conozcas, es el amor! Puedes decir: “Tengo un coche”, pero nunca: “Soy un coche”. Del mismo modo, puedes decir: “Tengo amor“, pero nunca: “Soy amor“. ¡Pero Dios sí! ¡Él es amor! ¡Es Su propia esencia!

Él te ama, y lo único que puedes hacer al respecto es aceptarlo o rechazarlo. Ni siquiera intenta explicártelo; aunque lo hiciera, no lo entenderías. Escucha la oración de Pablo:

“…seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios” (Efesios 3:18, 19)

¡Acéptalo de una vez por todas- Dios te ama incondicionalmente! Deja tu mentalidad de “pétalos de flor”:”Me quiere; no me quiere…”. ¡La decisión de Dios por amarte está basada en Él, no en ti! Pablo escribe: “Mas Dios muestra Su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). Piénsalo; no puedes ganar el amor de Dios, y no lo puedes perder. Sólo puedes aceptarlo, y después pasarlo a otros.

Un día una niña pequeña preguntó a su madre: “Si Jesús vive en mi corazón, ¿crees que si le escribo una nota diciendo: “Te quiero”, y me la trago, Él la leerá?. Su madre sonrió y dijo: “No cariño, la mejor manera de demostrar a Jesús que le quieres es queriendo a otros” ¡Buena respuesta!

“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios;

por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a Él.” 1 Juan 3:1