Monthly Archives: abril 2010

Dónde estas tú?

28 abril 2010

Alguna vez te han hecho una pregunta que no has podido contestar, sea por ignorancia, o porque es tan confrontativa, que te dejó frío?, pues a mi si, y la pregunta fue: DONDE ESTÁS?. Así como Dios le preguntó a Adan cuando pecó, la pregunta Donde estás tú? (Genesis 3:9), fue de confrontativa esa pregunta, que el miedo hará que te escondas.

Porque el pecado hace que te escondas; el pecado no te deja ver la luz que es Cristo, el pecado te roba la paz, te infunde temor, te culpa y te señala… La verdad nos dejará frio, no por haber escuchado Su voz en nuestra alma, sino porque como Adan y Eva nos sentiremos completamente desnudos en su Presencia. Todas las cosas se ven, no hay nada oculto, aun esas que creimos que nadie sabía, de pronto saldran a la luz de todos. Tantos años perdidos, tapando “nuestros pecados” y fallas, de pronto estaban descubiertas.

Cuesta mucho tiempo asimilar que cada vez que hacemos “algo malo”, lo hacemos en Su Presencia, y delante de millones de ojos…aunque no los veamos. Podemos mirar alrededor y no ver a nadie, pero eso no es cierto. Todo se está escribiendo en un libro, para ser usado después.

Donde estás?, no hay manera de ocultarlo!, Él lo sabe todo. No hay nada que hacer, sino pedir perdon y volver nuestros ojos a Él. En nuestro interior sabremos muy bien que “donde estaba”, era el lugar menos indicado, y la verdad muchas veces no podremos salir. Extendamos nuestros brazos y pidamosle su ayuda para salir, para que restaure nuestra vida y que Él sea el centro de ella, para nunca más caer en ese “horroroso” lugar.

DONDE ESTÁS TU?, solo tu sabes la respuesta. Realmente estás solo cuando crees que lo estás?, pues no es así…

“Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos…
¿A dónde me iré de tu Espíritu?¿Y a dónde huiré de tu Presencia?” Salmo 139:3,7.

Quién destruyó tus torres?

27 abril 2010

Como humanos que somos, tenemos un gran problema, y es que nos gusta aferrarnos a las cosas materiales. Por naturaleza necesitamos aferrarnos a las cosas que podemos palpar, comprar y obtener por medio de nuestro esfuerzo o bien, por otros medios.

El gran problema surge, cuando estas cosas tienen como único fin, alimentar nuestro super YO, en vez de suplir nuestras necesidades físicas; enfermándonos de codicia y orgullo.

En la historia de nuestra humanidad, existió una gran torre que fue destruida, solo por el fin que sus constructores buscaban, el cual fue: “y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra” Génesis 11:4 (Babel o Balal palabra Hebrea que significa confundir)

El hecho no es despojarse de lo, material porque sería absurdo ya que vivimos en un mundo material y tenemos necesidades que deben ser suplidas; sino que nuestra actitud debe ser siempre una dependencia total al Señor, porque Él es quien suple tus necesidades. Ahora bien, si no diriges tu vida hacia esta realidad, te exprondrás a que tus lindas torres sean destruidas y lo perderías todo.

“Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas, mas busca el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.” Lucas 12:30,31.

Sigue adelante…

12 abril 2010

Cuando Dios deposita en tu corazon el deseo de lograr una meta especifica, puedes estar confiado en El te dará las fuerzas y la habilidad para alcanzarla. Cada persona tiene sus propios obstaculos que debe vencer.  Todos enfrentamos retos y dificultades en el camino hacia el exito. La diferencia entre aquellos que lo logran y los que fracasan es sencillamente, la persistencia. La vida, no es una senda llana y nivelada, sino una serie de montanas y valles.

Pasamos momentos en la cima de la montana  cuando todo parece claro y perfecto. Pero tambien hay periodos cuando sentimos que divagamos en una oscura caverna, palpando a tientas a lo largo del sendero! y confiando en Dios para dar cada paso de fe. Un corredor recibe un segundo aire, luego de esforzarce por continuar al sentir que ya no puede mas. Al elegir proseguir en fe, sin importar como nos sentimos o lo que esta sucediendo a nuestro alrededor, experimentamos el gozo del Espiritu de Dios que nos levanta e impulsa.

Toma un momento y decide en tu corazon ser persistente en tu fe. Fe en que Dios te va a guiar, que te levantara cuando hayas caido, que te fortalecera para que puedas continuar, y que a su tiempo te dara la victoria. SIGUE ADELANTE!!

“Dios es el que cine de fuerza, y quien despeja mi camino; quien hace mis pies
como de ciervas, y me hace estar firme sobre mis alturas.” 2 Samuel 22:33-34.