Monthly Archives: junio 2010

El Juicio de Dios

28 junio 2010

Un predicador campesino dijo una vez que si Dios tratara a la gente de hoy de la misma manera en que lo hacía en tiempos de Ananías y Safira cada iglesia precisaría una morgue en el sótano.

¿Dónde están los ejemplos tipo Ananías y Safira hoy en día cuando un cristiano engaña a otro? ¿Cómo puede ser que hoy algunos puedan engañar, mentir, robar y ser promiscuos, y después sigan adelante como si no hubiera pasado nada??Pues conocemos al que dijo: “Mía es la venganza; yo pagaré”; y también: “El Señor juzgará a su pueblo” (Hebreos 10:30).

Es cierto que debemos de buscar la restauración de las personas que fallan y no estamos llamados a juzgar y condenar a los hermanos que cometen errores. Pero, ¿que de los que no tienen una actitud de arrepentimiento e insisten en vivir una vida que no es coherente con la fe que profesan?

El apóstol Pablo es severo en su posición con respecto a esta clase de hermanos. En su primera epístola a los corintios les dice: ?Pero en esta carta quiero aclararles que no deben relacionarse con nadie que, llamándose hermano, sea inmoral o avaro, idólatra, calumniador, borracho o estafador. Con tal persona ni siquiera deben juntarse para comer?

Pareciera que la implicación de Pablo es que la negativa a asociarse con aquellos que viven una vida irresponsable e inmoral hace que se cumpla el juicio de Dios ? la venganza divina. Pero pareciera que muchas veces no sucede así. Vemos caso tras caso en los cuales nunca se cumplió el juicio de Dios y uno se pregunta: ¿por qué puede un cristiano abandonar su matrimonio prácticamente sin rastro de la venganza divina? ¿Cómo puede ser que creyentes decidan que un estilo de vida homosexual es aceptable y lo empiecen a practicar sin sufrir un juicio similar al de los habitantes de Sodoma y Gomorra?

No quisiera de ninguna manera ser una persona falta de misericordia. Pero hasta dónde podemos despreciar las riquezas de la bondad de Dios, de su tolerancia y de su paciencia, al no reconocer que su bondad quiere llevarnos al arrepentimiento.

Vivimos en un mundo en el que la corrupción, la opresión la infidelidad, y la injusticia nos acechan por todas partes creando el desaliento y el temor. El panorama es desagradable y hasta desolador pero los que nos llamamos del nombre de Cristo hemos de traer esperanza a este mundo perdido.

Por eso creo que es tiempo de orar firmemente y reflexionar en las palabras de Pedro: “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios” (1 Pedro 4:17).

Un día alegre

17 junio 2010

¿Qué es en realidad un día alegre?, un día en el cual podamos sentir alegría y gozo; y nuestro rostro sea iluminado por una sonrisa. ¿Qué es necesario para disfrutar un día alegre? o mejor aún, ¿qué se necesita para vivir una vida alegre?

El sentimiento de la alegría es muy traicionero, porque a veces se confunde con emocionalismo. Por ejemplo, hay días que las emociones están al tope, en lo más arriba y de un pronto a otro, se viene al suelo y nos sentimos tristes o molestos sin razón; creando una sensación de “inestabilidad emocional” que suele reflejarse y afectar a los demás.

Sé muy bien, que es muy difícil sonreír y sentir alegría cuando uno está pasando pruebas o momentos difíciles, pero el vivir alegres, es un estilo de vida y no una emoción. El gozo que produce el saber que Jesús va adelante, rodeando nuestra vida con su misericordia, protección y todas aquellas promesas que hemos recibido de Él, crea una sensación y una seguridad, que hace que todo lo externo es pasajero y por eso, siempre hay una sonrisa en nuestra boca.

Como humanos que somos, estamos propensos a sentir alegría solamente el día de pago, o el día de compras, o el cumpleaños, o el día de descanso, o el día del nacimiento de un hijo, o por el ascenso laboral, o por el carro nuevo, en fin, tantas cosas hermosas que pasan a diario, pero esas alegrías duran, lo que dura el momento y nada más.

Existe una fuente inagotable de felicidad, de gozo y alegría, que no se basa en las circunstancias diarias. No tiene límite, y hace que un diario ordinario, sea rotundamente extraordinario. Esa fuente se llama Jesús.

Jesús nos mandó a vivir cada día como si fuere el último, a no preocuparnos por el mañana porque ?cada día trae su propio afán?. A amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, a pedir perdón y a perdonar, a caminar una milla extra y a soñar con lo imposible. A ser pescadores de hombres y ser sus instrumentos para sanar, restaurar y cuidar a sus ovejas; y sobre todo a dedicar cada momento de nuestra vida, a conocer el corazón de nuestro Padre Celestial.

La alegría y la felicidad de tu corazón, va más allá de lo que vemos o sentimos y de las cosas materiales. Porque un verdadero día alegre, es vivir con Jesús en el corazón. “!!Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado!! la Gloria de Dios brilla sobre ti!! Isaías 60:1.

Protégeme como a la niña de tus ojos, Salmo 17

9 junio 2010

1Oye, oh SEÑOR, una causa justa; atiende a mi clamor;
presta oído a mi oración, que no es de labios engañosos.

2Que mi vindicación venga de tu presencia;
que tus ojos vean con rectitud.

3Tú has probado mi corazón,
me has visitado de noche;
me has puesto a prueba y nada hallaste;
he resuelto que mi boca no peque.

4En cuanto a las obras de los hombres, por la palabra de tus labios
yo me he guardado de las sendas de los violentos.

5Mis pasos se han mantenido firmes en tus senderos.
No han resbalado mis pies.

6Yo te he invocado, oh Dios, porque tú me responderás;
inclina a mí tu oído, escucha mi palabra.

7Muestra maravillosamente tu misericordia,
tú que salvas a los que se refugian a tu diestra
de los que se levantan contra ellos.

8Guárdame como a la niña de tus ojos;
escóndeme a la sombra de tus alas

9de los impíos que me despojan,
de mis enemigos mortales que me rodean.

10Han cerrado su insensible corazón ;
hablan arrogantemente con su boca.

11Ahora nos han cercado en nuestros pasos;
fijan sus ojos para echarnos por tierra,

12como león que ansía despedazar,
como leoncillo que acecha en los escondrijos.

13Levántate, SEÑOR, sal a su encuentro, derríbalo;
con tu espada libra mi alma del impío,

14de los hombres, con tu mano, oh SEÑOR,
de los hombres del mundo, cuya porción está en esta vida,
y cuyo vientre llenas de tu tesoro;
se llenan de hijos,
y dejan lo que les sobra a sus pequeños.

15En cuanto a mí, en justicia contemplaré tu rostro;
al despertar, me saciaré cuando contemple tu imagen.

El fruto de la honra

4 junio 2010

Con el pasar de los años, me he dado cuenta que el honrar a nuestros padres a pesar de lo que sea, da muy buenos frutos. Al principio de mi juventud, cuando leía por leer ese trillado pasaje en la Biblia que dice: “Honra a tu padre y a tu madre, para que vivas una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios” Éxodo 20:12, no significaba nada para mi, porque veía en mis padres personas que solo tenían defectos y limitaciones y que lo único que hacían era descargar sus frustraciones en mi; y claro, hasta cierto punto hacerme la vida imposible con sus correcciones.

Día a día viví haciendo lo que se me antojaba, sufriendo las consecuencias y sobreviviendo a mi manera, dejando de lado los consejos de mi madre; hasta que un día se me ocurrió buscar en el diccionario la palabra Honrar, siendo su concepto el siguiente: “HONRAR: tr. Respetar, enaltecer. Dar honor”. (Diccionario de la Lengua Española, Everest Cumbre)

Estas palabras cavaron muy hondo en vida y decidí ver si en realidad lo que dice en Deuteronomio 5:16 era real. “Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da.”; y para sorpresa mía, y la de todos, me di cuenta de dos cosas, la primera es que el diccionario es una útil herramienta en las manos de Dios, y la otra, que no hay nada mejor que honrar a nuestros padres.

No es en vano que en el libro de Levítico 19:32 dice “Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová.” Y en el libro de Mateo 15:4 dice “Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente”. Y en Mateo 19:19 dice: “Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa.

Y para terminar en el libro de Efesios 6: 1-3 dice: “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra”.

No pretendamos que la vida nos sonría si nuestros padres viven en el abandono, padeciendo hambre y necesidades. No pensemos en darle a Dios y a los pobres lo que es de nuestros padres. No hagamos que las puertas de las bendiciones de Dios sean cerradas por nuestra ignorancia y el desprecio a los que nos dieron la vida y la oportunidad de nacer. No bendigamos a nadie sin antes bendecir a nuestros padres primero, no con lo que nos sobra, sino con lo mejor de lo mejor que el Señor nos ha dado. Y si nuestros padres aparentemente no necesitaran, honrarlos.

Recuerda día a día, que a nuestros padres no se les da limosnas ni sobros; se les honra con amor, respecto, comprensión y sobretodo con nuestro apoyo incondicional.

Honremos a nuestros padres, a pesar de lo que sea (justos o injustos, sabios o imprudentes, amorosos o agresores, interesados o desinteresados, proveedores o despreocupados, con vicios o sin vicios, afectivos o groseros, generosos o tacaños), porque sencillamente son nuestros padres y algún día, nosotros también seremos padres….

Dios les bendiga