Monthly Archives: octubre 2011

31 de octubre de 1521

31 octubre 2011

“Iré a Worms aunque me acechen tantos demonios como tejas hay en los techados”, con estas palabras Martín Lutero se presentó ante el Concilio Supremo de los gobernantes de Alemania en 1521; e inició toda una reforma social y religiosa en el mundo entero. Él tradujo toda la Biblia en solo dos meses del latín al alemán, usando tinta y cuando esta se acababa, sangre de gallina. Plasmó toda la Biblia en papiro y usó velas para iluminar su habitación durante toda la traducción.

Sé tu también un reformador; un reformador de tu barrio, de tu trabajo, de donde estudias. Sé un reformador de tu familia y haz lo que nadie nunca ha hecho. Sal del lugar de comodidad y deja de estar aguantando tanto problema, tanta opresión, tanta falta de compromiso.

Que puedas recordar este día 31 todos los años, porque fue el día en que se acabó el maltrato e irrespeto a tu vida. Recuerda esta fecha como el día en que cambiaste el rumbo de tu hogar y lo transformaste en un lugar de paz y amor. No recuerdes al 31 como el día en que te vestiste de “bruja” o de “fantasma”; sino el día en que un hombre o la mujer, tuvo el valor y autoridad para cambiar, lo que había que cambiar.

Recuerda este día, como el día en que volviste tus ojos al Señor y le entregaste tu corazón sin reservas.. “Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” Filipenses 2:13.

El Padre Agresor

24 octubre 2011

Un padre agresor es aquel que refleja sus temores y debilidades por medio de la ira y de la agresión física y verbal. La agresión es un escudo que se pone en frente de los demás, para demostrar que no soy débil, y que aparentemente tengo autoridad. Autoridad nunca será sinónimo de gritos y golpes. La Autoridad siempre va de la mano del amor y de la integridad en la persona. Integridad es ser uno solo, una sola pieza; en otras palabras un SI es un SI y un NO es un NO.

La agresión es producto de la misma agresión y esta genera consecuencias muy graves en nuestras vidas y en las vidas de las personas que nos rodean. Dios en su Palabra establece lo siguiente: “No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.” 1 de Pedro 3:9. Por esta razón, el Señor no está de acuerdo con la paternidad agresora. Él no la creó.

Tal vez mientras lees esta Palabra, recuerdas algún momento en tu vida donde papá entró a la casa y agredió a todos los que estaban ahí, incluyendo a tu madre; pero es bueno que sepas que lo que viste no es correcto. Y aunque no lo hagas a propósito, compares a Dios con tu papá. Dios no actúa de la misma manera. Dios no te agrede si fallas o pecas. Dios no saca su vara para darte por tu espalda, si no haces lo que Él te manda a hacer. Aunque la Biblia dice que Él corrige a los que Ama y los disciplina, no los agrede porque la agresión es productos de la ira, mientras que la corrección es producto del Amor.

No compares a un padre agresor con Dios, porque son dos cosas muy diferentes. Un padre agresor es producto de años de agresión, mientras que Dios realmente se interesa por tu formación…

Dios les continúe bendiciendo

El Padre ausente (II)

18 octubre 2011

Existen dos clases de padres ausentes. En primer lugar tenemos a los Padres vivos o muertos, pero que por alguna razón no están con nosotros; y en segundo lugar están los Padres que viven con nosotros, que le vemos todos los días, pero que son indiferentes.

Me cuenta una amiga, que hace unos años perdió a su padre por una enfermedad; pero que antes que eso sucediera, ella vivió la indiferencia y la falta de papá en la casa, por la famosa “otra mujer”. Ella se crió con un sentimiento de vacío paternal, porque su padre creía que con darle lo material que ella necesitara, iba a demostrar todo su amor y cariño por ella. Me cuenta que además del vacío que ella sentía, había temor, temor a que por las noches su papá llegara borracho a su casa y que agrediera a su mamá verbal y físicamente.

¿Cuantos hogares viven diariamente esta cruda realidad?, es probable que muchos, pero estos hechos nos demuestran que no existe una paternidad humana perfecta. Dice la psicología que si un padre actúa de esa manera, es porque vio y recibió eso de niño. Cuando se es hijo y algo injusto nos pasa, decimos para nosotros: “esto no lo voy a hacer con mis hijos”, pero al pasar los años, lo hacemos inconscientemente con nuestros hijos. Hacemos lo que nunca nos gustó que nuestros padres nos hicieran.

El ausentismo paternal no proviene de Dios, ya que es producto de la separación del hombre con Dios. La ausencia de un padre es la consecuencia de muchos factores y de mucha ignorancia. Es desconocer los mandatos que Dios ha establecido para los padres. Cuando un hombre se casa adquiere ciertas obligaciones y parte de ellas son con Dios, y entre ellas está vivir una paternidad conforme a su Palabra. Y para practicar una paternidad sana, se debe conocer que se dice al respecto.

“Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.” Santiago 1:5.

El Padre ausente

16 octubre 2011

“…las puertas de emergencias del Hospital se abrieron con gran fuerza, dejando pasar a una camilla que llevaba a una joven mujer que estaba a unos segundos de dar a luz su primer hija.. el doctor ya estaba esperándola en sala de operaciones con todo el equipo médico listo.. solo era cuestión de minutos para que los gritos de una nueva vida se oyeran en todo ese piso..

Cuando todo pasó, le llevaron envuelta a una preciosa niña, a su joven madre. El cuarto estaba iluminado por el sol de la mañana y los ojos grises de la niña, brillaban como dos grandes piedras preciosas.. Todo era perfecto, todo era único, excepto a una sola cosa, el padre de la niña no estaba..”

Escenas como esta se viven día a día en los hospitales. Muchos de nosotros hemos tenido que adoptar los mismos apellidos de nuestra madre, porque no se sabe quien es nuestro padre, o bien, tenemos los apellidos de papá y de mamá, pero no se como es mi papá, porque nunca lo he visto.

Crecimos con un gran hoyo interno, rodeado de preguntas que a nuestro criterio son justas e importantes. Creemos que la vida es así, y que algunos pueden disfrutar de su papá pero otros como yo, NO. Mientras veo a mis vecinos como salen a pasear en sus bicicletas con sus padres, yo me quedo con mi madre y un gran nudo en la garganta, viéndolos de lejos..

¿Es así como Dios diseñó la paternidad? La respuesta es NO. La paternidad de Dios es completamente diferente a la que nosotros como seres humanos hemos experimentado en nuestros hogares. Dios no creó al hombre para que viviera sin saber quien es su padre, es más, Dios le ordenó a los padres BENDECIR a sus hijos, y criarlos conforme a los mandamientos, estatutos y ordenanzas que Él ha establecido en su Palabra.

El padre ausente es un serio problema de la humanidad y no tiene que ver con Dios. Ahora si esta es tu realidad, no tienes por qué sentirte mal o incompleto, la Paternidad de Dios es lo suficientemente poderosa para suplir tus necesidades tales como abrazos, besos, señales de aceptación, compañía, etc.

Si por alguna razón tu padre no está junto a ti, no sufras más y no te sientas sola(o), porque Tu Padre Celestial siempre estará a tu lado. “Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá.” Salmo 27:10

Amores que matan

7 octubre 2011

Así como las películas, hay amores que matan. Hay amores que hacen que hagamos cosas que nunca haríamos. Amores que nos incitan a cometer errores que pagaremos de por vida y hasta podríamos tener que poner nuestra propia vida por ellos. Amores que hacen que no pensemos en los demás, que nos alejemos de nuestra familia y que perdamos el interés en nuestras metas. Amores que nos ciegan y nos llevan al matadero…

Estos amores llegan sutilmente y plagados de supuestas “buenas intenciones”. Pretenden hacernos sentir importantes y queridos, pero siempre hay dobles intenciones. Esta clase de amores, no piensan en los dos, sino en “yo”. “YO”, es la palabra más importante en este tipo de relación amorosa, porque busca satisfacerse así misma.

¿Cómo saber si estoy en un Amor que mata? Sencillo, ver si la persona que tienes a tu lado le interesa tu vida, tus sueños, tus metas, o solamente si tienes “facultades” físicas interesantes; o bien, materiales… Es importante que analices en frío su actitud, que veas los pequeños detalles, su comportamiento y, reflexiones acerca de como será tu vida en un futuro con dicha persona; apartando los espejismos y la emoción del comienzo.

¿Cómo salirse de un amor de estos? Bueno hay que responderse la siguiente pregunta a lo interno: ¿quiero salir?, si la respondes afirmativa, ya estarás fuera, porque querer es poder y si queremos pediremos la ayuda que necesitamos, y el Señor nos ayudará, aún cuando sintamos que no podemos, Él lo hará… “Aquel que es poderoso para guardarnos sin caída y presentarnos sin mancha delante de su gloria con gran alegría.” Judas 24.