Crecimiento Espiritual

Oración para bendecir el 2.012

19 enero 2012

Padre te damos gracias y toda la gloria por todo lo sucedió en el año 2011.
En el nombre de Jesús quiero adorarte reconociendo tu grandeza y poder en este nuevo año que comienza, declarando que eres el Señor, entregándote por completo cada día y hora del año 2012.

Te entrego mi vida, mi familia, mi trabajo, mis pertenencias y todo mi ser para estar bajo las sombra de tu…s alas.

En acuerdo con tu palabra y tus promesas declaro y recibo que seré libre de todo engaño y trampa del enemigo. Que seré libre de toda persona y actividad que me quita el tiempo y me frena en el propósito para el cual me has hecho nacer…

Abro en el nombre de Jesús las puertas de las mejores oportunidades y conexiones en todas las áreas de mi vida. Decreto que todo lo que estuvo frenado y estancado en 2011 será desatado y liberado para manifestarse en el 2012.

Cancelo en el nombre de Jesús todo pensamiento negativo, mediocre, pecaminoso y de temor. Establezco que en 2012 mi mente estará libre, limpia y con una fe creciente y fuerte.

Ato la enfermedad en el nombre de Jesús y todo problema de salud en mi cuerpo físico. Le ordeno a mi cuerpo que funcione según la salud y sanidad que Dios estableció en su perfecto plan.

Resisto y ato todo creencia religiosa de esclavitud económica, pobreza y escasez. Rompo toda maldición en mi apellido y linaje y desato la sobre abundancia.

Declaro que en 2012 Dios suplirá mucho más abundantemente de lo que pido o entiendo.

Abro mi mente a la fe expansiva, a la visión amplia y creativa de Dios. Recibo en mi mente todo lo bueno, lo positivo y de bendición según lo que Dios estableció para mí.

Cierro la puerta a la mediocridad, la maldición y a la ignorancia para recibir por completo la sabiduría de lo alto y la excelencia del reino de Dios.

En 2012 Seré como el profeta Daniel 10 veces mejor que 2011.

Proclamo que los ángeles de Dios estarán a disposición mía y de mi familia, para protegernos de todo accidente, contratiempo, pérdida, estafa, robo y opresión en la mente y corazón.

Padre Celestial Te pedimos perdón por toda iniquidad generacional y por todo pecado. Te pedimos que limpies nuestra conciencia, nuestro corazón y todo nuestro ser con la preciosa sangre de Jesús.

“Purifica también nuestras lenguas para que salgan palabra de vida, bendición, éxito, salud y prosperidad.
Establezco que seré un movedor de montañas y saltaré de cima en cima. Alcanzando los sueños de mi corazón.

Te adoramos Dios todopoderoso porque estarás con nosotros todo el 2012 y veremos tu gloria y será nuestra boca llena de risa y alabanza para que muchos crean y puedan ver la manifestación de tus hijos…

“Gracias Dios Padre en el nombre de Jesús. ¡Amén!”

 

Gracias a Kerlly Ocampo que publicó esta hermosa oración en nuestro muro de Facebook.

Pasando por problemas o pruebas?

5 enero 2012

Hace algún tiempo, algunas señoras se reunieron en cierta ciudad para estudiar la Biblia. Mientras que leían el tercer capítulo de Malaquías, encontraron una expresión notable en el tercer versículo: “…y El se sentará como un refinador y purificador de la plata” (Mal. 3:3) Una de las señoras propuso visitar un platero y reportarles a las demás lo que él dijera sobre el tema.

Ella fue por consiguiente, y sin decir el objeto de su diligencia pidió al platero que le dijera sobre el proceso de refinar la plata. Después de que él la hubiera descrito completamente a ella, le preguntó, “pero señor, ¿usted se sienta mientras que esta en el proceso de la refinación?”. – “Oh, si, señora,” contesto el platero; -”Debo sentarme con mis ojos fijados constantemente en el horno, porque si el tiempo necesario para la refinación se exceda el grado más leve, la plata será dañada.” La señora inmediatamente vio la belleza, y también el consuelo de la expresión, – “El se sentará como un refinador y purificador de la plata.”

Sus ojos está constantemente atentos en el trabajo de la purificación, y su sabiduría y amor obran juntos en la mejor manera para nosotros. Nuestras pruebas no vienen al azar, y Él no nos dejara ser probados mas allá de lo que podemos sobrellevar. Antes de que ella se fuera, la señora hizo la pregunta final, – “¿Cuándo sabe que el proceso está completo?” – “Pues, eso es muy sencillo, ” contestó el platero. – “Cuando puedo ver mi propia imagen en la plata, se acaba el proceso de refinación.”

“Prueben, y vean que el Señor es bueno.
¡Feliz el hombre que en él confía!.” Salmo 34:8.

Heme aquí mi Señor

27 diciembre 2011

Heme aquí mi Señor, después de tanto tiempo de carrera.
Estoy aquí para decirte, lo que siento y que no es fácil
expresarlo con palabras.

Lo que has hecho Tu en mi vida, hoy te quiero agradecer.
Solo quiero decírtelo otra vez.

Que te amo, que te anhelo
Y que a nadie entregaré mi corazón porque,
Yo te amo, yo te amo y solo vivo para amarte.

Y hoy aquí te diré
Solo mírame a los ojos
Lo que no hayas escuchado
Lo encontrarás en mi plasmado
Porque vivo para amarte.

“El te envíe ayuda desde su Santuario y te sostenga desde Sion.
Tenga él memoria de tus ofrendas y acepte tu holocausto…”
Salmo 20:2 y 3.

Enseñame Señor

10 noviembre 2011

Nosotros a lo largo de nuestra vida estamos buscando dirección y preguntándonos si las decisiones que tomamos son las correctas. David oraba de esta manera al Señor para que le enseñara y poder conducirse con fidelidad:

Enséñame, Jehová, tu camino, y caminaré yo en tu verdad; afirma mi corazón para que tema tu nombre. Salmo 86:11

La infidelidad o caminar en la mentira es una muestra de un carácter pobre. El mundo nos ha enseñado a formar nuestro carácter a partir de nuestras emociones y no a partir del conocimiento de Dios a través de su Palabra. Las emociones cambian, son temporales, pero la Palabra de Dios sabemos que permanece inalterable.

Las emociones son importantes y nos permiten disfrutar de nuestra relación con Dios y los demás. Pero no son un fundamento sólido para conducirnos con fidelidad a Dios, y a las personas con quien nos relacionamos. De ahí que David escribe:

Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni va por el camino de los pecadores, ni hace causa común con los que se burlan de Dios, sino que pone su amor en la ley del Señor y en ella medita noche y día. Salmo 1:1-2

Solamente podemos caminar en la verdad de Dios y llevar una vida recta, fiel y prospera si llegamos a entender correctamente la voluntad de Dios por medio de su palabra y el propósito de Dios en nuestras vidas. Solo de esa manera (caminando en su verdad y siguiendo su voluntad) podremos ver cumplidas en nuestra vida sus promesas.

También tenemos que ser personas integras de corazón, firmes, que temamos SU nombre. Ser personas de una sola cara, transparentes, que sin importar las circunstancias o el lugar que nos rodean, debemos conducirnos siempre de la misma manera. Haciendo todo para agradar a Dios y no a los hombres.

La instrucción, y la integridad de corazón que Dios nos da nos llevan a la fidelidad y al temor de Dios. Esto es carácter cristiano. Como decía D. L. Moody: Carácter es lo que eres en la oscuridad. Cuando nadie te está viendo. El comediante Will Rogers lo pone de esta otra manera: Integridad es vivir de manera que no te importe venderle tu Lora al chismoso del pueblo.

Dios te bendiga…

El Padre Agresor

24 octubre 2011

Un padre agresor es aquel que refleja sus temores y debilidades por medio de la ira y de la agresión física y verbal. La agresión es un escudo que se pone en frente de los demás, para demostrar que no soy débil, y que aparentemente tengo autoridad. Autoridad nunca será sinónimo de gritos y golpes. La Autoridad siempre va de la mano del amor y de la integridad en la persona. Integridad es ser uno solo, una sola pieza; en otras palabras un SI es un SI y un NO es un NO.

La agresión es producto de la misma agresión y esta genera consecuencias muy graves en nuestras vidas y en las vidas de las personas que nos rodean. Dios en su Palabra establece lo siguiente: “No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.” 1 de Pedro 3:9. Por esta razón, el Señor no está de acuerdo con la paternidad agresora. Él no la creó.

Tal vez mientras lees esta Palabra, recuerdas algún momento en tu vida donde papá entró a la casa y agredió a todos los que estaban ahí, incluyendo a tu madre; pero es bueno que sepas que lo que viste no es correcto. Y aunque no lo hagas a propósito, compares a Dios con tu papá. Dios no actúa de la misma manera. Dios no te agrede si fallas o pecas. Dios no saca su vara para darte por tu espalda, si no haces lo que Él te manda a hacer. Aunque la Biblia dice que Él corrige a los que Ama y los disciplina, no los agrede porque la agresión es productos de la ira, mientras que la corrección es producto del Amor.

No compares a un padre agresor con Dios, porque son dos cosas muy diferentes. Un padre agresor es producto de años de agresión, mientras que Dios realmente se interesa por tu formación…

Dios les continúe bendiciendo

El Padre ausente (II)

18 octubre 2011

Existen dos clases de padres ausentes. En primer lugar tenemos a los Padres vivos o muertos, pero que por alguna razón no están con nosotros; y en segundo lugar están los Padres que viven con nosotros, que le vemos todos los días, pero que son indiferentes.

Me cuenta una amiga, que hace unos años perdió a su padre por una enfermedad; pero que antes que eso sucediera, ella vivió la indiferencia y la falta de papá en la casa, por la famosa “otra mujer”. Ella se crió con un sentimiento de vacío paternal, porque su padre creía que con darle lo material que ella necesitara, iba a demostrar todo su amor y cariño por ella. Me cuenta que además del vacío que ella sentía, había temor, temor a que por las noches su papá llegara borracho a su casa y que agrediera a su mamá verbal y físicamente.

¿Cuantos hogares viven diariamente esta cruda realidad?, es probable que muchos, pero estos hechos nos demuestran que no existe una paternidad humana perfecta. Dice la psicología que si un padre actúa de esa manera, es porque vio y recibió eso de niño. Cuando se es hijo y algo injusto nos pasa, decimos para nosotros: “esto no lo voy a hacer con mis hijos”, pero al pasar los años, lo hacemos inconscientemente con nuestros hijos. Hacemos lo que nunca nos gustó que nuestros padres nos hicieran.

El ausentismo paternal no proviene de Dios, ya que es producto de la separación del hombre con Dios. La ausencia de un padre es la consecuencia de muchos factores y de mucha ignorancia. Es desconocer los mandatos que Dios ha establecido para los padres. Cuando un hombre se casa adquiere ciertas obligaciones y parte de ellas son con Dios, y entre ellas está vivir una paternidad conforme a su Palabra. Y para practicar una paternidad sana, se debe conocer que se dice al respecto.

“Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.” Santiago 1:5.

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