Posts Tagged Arrepentimiento

Hacer las paces

9 diciembre 2010

Hemos leído muchas veces el siguiente versículo: “Ahora, pues, permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de ellas es el amor” (1 Corintios 13:13). A diferencia de lo que escuchamos en nuestra cultura materialista, el legado más grande que podemos dejar los seres humanos es el amor; los obsequios más valiosos que podemos ofrecer son los pensamientos y las acciones que fluyen de un corazón que ama. Es en la familia donde más se aprecian y más se necesitan las acciones amorosas. Al mismo tiempo, es donde más difícil resulta mantenerlas. Tenemos buenas intensiones pero en el ir y venir de la vida nos lastimamos unos a otros. Hasta las más pequeñas heridas en el ego o en el alma duelen, y con frecuencia nuestra reacción natural es alejarnos.

A medida que aumenta la distancia emocional, aumenta el resentimiento. En poco tiempo una relación de amor se vuelve terreno propicio para que crezcan sentimientos malignos. Sabemos que deberíamos poner fin a la discordia, que deberíamos hablar con la persona y tratar de resolver el conflicto. Pero también sabemos que podría requerir tiempo y energía y hasta resultar frustrante. Sabemos que una solución real posiblemente requiera un proceso y no una única conversación.

Entonces cedemos a la tentación de la pereza selectiva. Somos perezosos cuando se trata de las relaciones personales. Nos damos por vencidos. No hacemos la llamada telefónica. No escribimos la carta. No extendemos la mano, ni decimos la palabra amable ni nos damos el tiempo para escuchar. Romanos 12:18 dice: “Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos”. “Si es posible“, expresa una tenacidad que no se rinde cuando el proceso de reconciliación resulta difícil, exigente o colmado de obstáculos que parecen insalvables; implica la decisión de aferrarse al último hilo de esperanza y seguir adelante en honor a ella.

En cuanto dependa de ustedes“, significa que no podemos controlar la reacción de la otra persona en el proceso de pacificación. A veces nuestros esfuerzos más sinceros resultan inútiles porque alguien se niega a colaborar. Aunque esto puede resultar frustrante, no nos exime de la responsabilidad. Todavía se nos pregunta: ¿Tomaste la iniciativa? ¿Hiciste todo lo que pudiste? ¿Avanzaste lo necesario por el camino de la reconciliación?

Si estas palabras te estimulan a poner más energía y a esforzarte más en tus relaciones, por favor hazlo. El riesgo es grande. El dolor de la pérdida es enorme. Tal vez tus esfuerzos sean rechazados, pero lo más posible es que sean recibidos con calidez y con una declaración sincera: “Yo también quiero intentarlo; gracias por tomar la iniciativa“.

Dios me hizo así

31 octubre 2010

Si bien es muy cierto, Dios nos hizo con sus propias manos y en eso no hay duda alguna. Pero por alguna razón, cuando tenemos inclinaciones distintas a nuestra naturaleza, nos justificamos con “Dios me hizo así”.

El Señor todo lo hizo perfecto y con un propósito especial, pero por las muchas heridas que hay dentro de nosotros, hemos cambiado esa naturaleza divina, distorsionándola y pretendiendo hacer creer a la gente que Dios nos hizo así.

Se han puesto a pensar lo que seria ver en un naranjal con un árbol que da naranjas sin cáscara, naranjas que no tendrían ninguna protección durante todo su desarrollo y al final serian frutos malos. O ver a  un drogadicto que se engaña a sí mismo diciendo que Dios lo hizo así, junto al alcohólico que cree que su propósito en esta vida es solo tomar y destruir la felicidad de su familia y sus sueños.

La Palabra de Dios dice en 1 de Corintios 6: 9 y 10: “No sabéis que los injustos no heredaran el reino de Dios; no erréis ni los fornicarios, ni los idolatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredaran el Reino de Dios.”

Aunque nos encontremos llenos de lodo y sucios, Dios tomará nuestra vida con amor –si nosotros lo permitimos- y nos lavará de toda culpa y pecado. En 1 de Corintios 6:11 dice: “Y esto erais algunos; Mas ya has sido lavados, ya habéis sido santificados, habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.”

Hoy es un buen día para reconocer nuestra verdadera naturaleza y regresar a los brazos de nuestro Papá celestial…. piénsalo!

Sequía en mi corazón

16 agosto 2010

Cuando uno ve las imágenes en la televisión de las sequías en el África, donde las manadas de animales caminan muchos kilómetros buscando agua, y lo que encuentran son pozos de barro determinando la muerte de muchos, recordé algo que he visto y que está pasando hoy en muchos hogares y personas.

Talvez tu seas una de esas personas que tiene su corazón seco, y tu alma está sedienta. Talvez estés gastando la última gota de agua en tu vida y después de esto, lo que queda es echarse a morir.

La sequía puede producirse por muchas razones, pero en el ser humano solo se da por una sola razón y es la separación del hombre con Dios. El hacer las cosas en nuestras fuerzas, el pasar muchos días con la intención de buscar de Dios y no hacerlo, el no perdonar a los demás y a uno mismo, el pecar constantemente y no arrepentirse, el no cambiar radicalmente, el no dejar las malas juntas, el que vive en la mentira o hablar todo con doble sentido; son algunos frutos de un corazón seco.

La Palabra de Dios dice: de la abundancia del corazón habla la boca, pero si el corazón no tiene nada, de que hablamos?? Ahora bien, el pasar por un desierto no es lo mismo que estar en sequía. Un desierto, es aquel momento que Dios utiliza para enseñarnos algo, pero la sequía es falta de Dios y su presencia en nuestra vida.

Si tienes sed, hoy es un buen día para que busques a Dios, porque Él es capaz de enviarte una nube llena de agua, solo para que riegue tu vida. ¡Señor manda tu lluvia y llena mi alma y corazón de ti!!

El Juicio de Dios

28 junio 2010

Un predicador campesino dijo una vez que si Dios tratara a la gente de hoy de la misma manera en que lo hacía en tiempos de Ananías y Safira cada iglesia precisaría una morgue en el sótano.

¿Dónde están los ejemplos tipo Ananías y Safira hoy en día cuando un cristiano engaña a otro? ¿Cómo puede ser que hoy algunos puedan engañar, mentir, robar y ser promiscuos, y después sigan adelante como si no hubiera pasado nada??Pues conocemos al que dijo: “Mía es la venganza; yo pagaré”; y también: “El Señor juzgará a su pueblo” (Hebreos 10:30).

Es cierto que debemos de buscar la restauración de las personas que fallan y no estamos llamados a juzgar y condenar a los hermanos que cometen errores. Pero, ¿que de los que no tienen una actitud de arrepentimiento e insisten en vivir una vida que no es coherente con la fe que profesan?

El apóstol Pablo es severo en su posición con respecto a esta clase de hermanos. En su primera epístola a los corintios les dice: ?Pero en esta carta quiero aclararles que no deben relacionarse con nadie que, llamándose hermano, sea inmoral o avaro, idólatra, calumniador, borracho o estafador. Con tal persona ni siquiera deben juntarse para comer?

Pareciera que la implicación de Pablo es que la negativa a asociarse con aquellos que viven una vida irresponsable e inmoral hace que se cumpla el juicio de Dios ? la venganza divina. Pero pareciera que muchas veces no sucede así. Vemos caso tras caso en los cuales nunca se cumplió el juicio de Dios y uno se pregunta: ¿por qué puede un cristiano abandonar su matrimonio prácticamente sin rastro de la venganza divina? ¿Cómo puede ser que creyentes decidan que un estilo de vida homosexual es aceptable y lo empiecen a practicar sin sufrir un juicio similar al de los habitantes de Sodoma y Gomorra?

No quisiera de ninguna manera ser una persona falta de misericordia. Pero hasta dónde podemos despreciar las riquezas de la bondad de Dios, de su tolerancia y de su paciencia, al no reconocer que su bondad quiere llevarnos al arrepentimiento.

Vivimos en un mundo en el que la corrupción, la opresión la infidelidad, y la injusticia nos acechan por todas partes creando el desaliento y el temor. El panorama es desagradable y hasta desolador pero los que nos llamamos del nombre de Cristo hemos de traer esperanza a este mundo perdido.

Por eso creo que es tiempo de orar firmemente y reflexionar en las palabras de Pedro: “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios” (1 Pedro 4:17).

Pecar es feo?

3 mayo 2010

”.. a Jaimito le pasó algo que a muchos nos ha pasado y es que comió algo que sabía que le iba a caer mal a su estómago. Desde el momento en que vio el plato con esa comida, sabía en su interior, que si comía un poco, iba a pasar algunos minutos de dolor y una noche sin dormir por las varias idas al baño… pero no le importó y comió… y sucedió lo que él sabía que sucedería…”

Hoy seremos bien sinceros y trataremos una de las preguntas más complejas que como seres humanos podremos hacernos y es ¿Pecar es feo?. Pecar no es feo, es más, es muy llamativo y por lo general es muy placentero. Pecar es diferente, es colorido y tiene diversas formas, pero no tiene jerarquía. Pecado es pecado cualquiera que sea su manifestación.

Pecar es el acto de desobediencia a los mandatos de Dios. Pecar es hacer lo que queremos y no lo que tenemos que hacer. Pecado es ir en contra de nuestra naturaleza, porque Dios no creó el pecado; sino que fue producto de un solo hecho, hacer lo que Dios estableció no hacer, el comer de aquel fruto hermoso.

¿Cual es el fruto hermoso en estos días? Pues todos sabemos que hay muchos, pero todos tienen un mismo fin, nuestra destrucción.

Si por esas cosas de la vida, tienes en frente una bella oportunidad de pecar, te sugiero que hagas lo que hizo José.. corrió.. corrió por su vida.. y dejó perder la oportunidad de satisfacer a su cuerpo, de algo que le caería mal, no a su estómago, sino a su misma vida. Evita ese “ratón moral” que viene después, y disfruta el sentimiento de victoria que se da cuando huimos del peligro.

Y si leíste este mensaje y crees que es demasiado tarde: “Si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”. 1 de Juan 2:1…. y corre, cuando sea necesario….

Dónde estas tú?

28 abril 2010

Alguna vez te han hecho una pregunta que no has podido contestar, sea por ignorancia, o porque es tan confrontativa, que te dejó frío?, pues a mi si, y la pregunta fue: DONDE ESTÁS?. Así como Dios le preguntó a Adan cuando pecó, la pregunta Donde estás tú? (Genesis 3:9), fue de confrontativa esa pregunta, que el miedo hará que te escondas.

Porque el pecado hace que te escondas; el pecado no te deja ver la luz que es Cristo, el pecado te roba la paz, te infunde temor, te culpa y te señala… La verdad nos dejará frio, no por haber escuchado Su voz en nuestra alma, sino porque como Adan y Eva nos sentiremos completamente desnudos en su Presencia. Todas las cosas se ven, no hay nada oculto, aun esas que creimos que nadie sabía, de pronto saldran a la luz de todos. Tantos años perdidos, tapando “nuestros pecados” y fallas, de pronto estaban descubiertas.

Cuesta mucho tiempo asimilar que cada vez que hacemos “algo malo”, lo hacemos en Su Presencia, y delante de millones de ojos…aunque no los veamos. Podemos mirar alrededor y no ver a nadie, pero eso no es cierto. Todo se está escribiendo en un libro, para ser usado después.

Donde estás?, no hay manera de ocultarlo!, Él lo sabe todo. No hay nada que hacer, sino pedir perdon y volver nuestros ojos a Él. En nuestro interior sabremos muy bien que “donde estaba”, era el lugar menos indicado, y la verdad muchas veces no podremos salir. Extendamos nuestros brazos y pidamosle su ayuda para salir, para que restaure nuestra vida y que Él sea el centro de ella, para nunca más caer en ese “horroroso” lugar.

DONDE ESTÁS TU?, solo tu sabes la respuesta. Realmente estás solo cuando crees que lo estás?, pues no es así…

“Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos…
¿A dónde me iré de tu Espíritu?¿Y a dónde huiré de tu Presencia?” Salmo 139:3,7.

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