Posts Tagged Ayuda

Heme aquí mi Señor

27 diciembre 2011

Heme aquí mi Señor, después de tanto tiempo de carrera.
Estoy aquí para decirte, lo que siento y que no es fácil
expresarlo con palabras.

Lo que has hecho Tu en mi vida, hoy te quiero agradecer.
Solo quiero decírtelo otra vez.

Que te amo, que te anhelo
Y que a nadie entregaré mi corazón porque,
Yo te amo, yo te amo y solo vivo para amarte.

Y hoy aquí te diré
Solo mírame a los ojos
Lo que no hayas escuchado
Lo encontrarás en mi plasmado
Porque vivo para amarte.

“El te envíe ayuda desde su Santuario y te sostenga desde Sion.
Tenga él memoria de tus ofrendas y acepte tu holocausto…”
Salmo 20:2 y 3.

El padre irresponsable

10 noviembre 2011

Dentro de las características más notables un padre irresponsable tenemos las siguientes: no cumple con las obligaciones del hogar como llevar el alimento, pagar los servicios públicos, dar estabilidad emocional a su esposa e hijos, no dedicar tiempo a su familia, trabajar en exceso o dedicarse al “ocio” permanentemente, dedicar su vida a vicios e ignorar a los demás, gastar más de lo que se tiene y pasar largas noches pegado a la TV, mientras su esposa se dedica a las tareas del hogar.

Pero de todas estas características, la que ocupa el número uno del “ranking” es dejar las cosas para MAÑANA. El posponer siempre las cosas hacen que seamos irresponsables con nosotros mismos y con nuestro hogar. “A partir de MANAÑA le ayudo a mi esposa en la casa”; “a partir de MAÑANA busco más a Dios”; “a partir de MAÑANA busco trabajo”; “a partir de MAÑANA uso menos la tarjeta de crédito”, “a partir de MAÑANA dejo de comprar “x” y llevo comida a la casa”… “a partir de MAÑANA seré un hombre nuevo… un esposo ejemplar”..

La irresponsabilidad paternal no cabe dentro de las cualidades que un padre tiene que tener en su vida. La irresponsabilidad lo único que trae es dolor y problemas porque es pecado. ¿Y porqué es pecado?, porque si sabemos que es incorrecto el ser irresponsable y no hacemos nada para quitar eso de nuestra vida, entonces pecamos. Por eso la paternidad irresponsable, no tiene que ver nada con Dios.

“Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.” Santiago 1:5.

Qué privilegiados somos!!

27 marzo 2011

¿Pensó usted hoy, cuando se sentó frente a esa taza de café para desayunar, lo privilegiado que es?

¿Se sintió consentido por Dios cuando despertó entre cobijas calientes, después de haber disfrutado de un sueño bien reparador? ¿Cuándo fue a su closet, para buscar qué ponerse y le costó decidir entre toda aquella ropa, se sintió bendecido en abundancia? ¿Al salir de su casa, y tomar la manilla de la puerta para abrirla, recordó que tiene un techo donde resguardarse y lo agradeció? ¿Ahora que está leyendo esto, se dio cuenta que pudo ir a estudiar, aprendió a leer, y con eso hizo armas para vivir su vida con comodidad?

Sabes algo?, somos tan, pero tan privilegiados, hemos sido tan, pero tan bendecidos, y Dios nos ha dado tanto; tanto, qué muchas veces nos acostumbramos a eso, lo vemos como natural, creemos que todos viven como nosotros, que así es la vida, y perdemos esa linda y noble capacidad de agradecer.

No solo no nos falta comida en la mesa, si no que podemos escoger qué comer y hacer varios tiempos de comida. No solo tenemos ropa para abrigarnos, si no que tenemos la posibilidad de escoger entre muchas opciones. No solo tenemos una cama donde dormir, si no que tenemos una casa con varias habitaciones. No solo tenemos una forma de ganarnos la vida, si no que nuestros ingresos nos alcanzan para más que satisfacer nuestra necesidades básicas de subsistencia. Seguramente no solo aprendimos a leer y escribir sino que pudimos sacar un título o aprender un oficio que nos facultan para trabajar en lo que nos hace sentirnos bien.

Y todo eso nos separa de millones y millones de personas en el mundo que viven en extrema necesidad. Usted sabe quiénes son esas personas, que nos aparecen en el camino a cada momento. Nos piden en los semáforos, las vemos durmiendo cobijadas bajo un cartón, o cuidando carros en cada esquina. Vemos sus ranchos cuando pasamos por un barrio marginal y observamos sus caritas sucias cuando nos ofrecen vendernos mentas. Sabe que una excelente forma de agradecerle al Señor por los enormes privilegios que tenemos es compartiendo estos con esos que no tienen nada. Además, lejos de ser esta una opción para los cristianos es una obligación.

Sobre esto Jesús habló muy claro en Mateo 25:42-44 “porque tuve hambre, y no me dieron nada de comer, tuve sed, y no me dieron nada de beber; fui forastero , y no me dieron alojamiento; necesité ropa, y no me vistieron; estuve enfermo y en la cárcel, y no me atendieron”. Ellos también le contestaron: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, o necesitado de ropa, o enfermo o en la cárcel, y no te ayudamos” El les responderá: “Les aseguro que todo lo que no hicieron por el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron por mí”.

Seamos conscientes de nuestro privilegios, agradezcámosle a Dios por su gran bondad y compartamos de lo nuestro con nuestros hermanos “más pequeños”. Así nuestro corazón experimentará la inmensa dicha de dar, y estaremos agradando a Dios.

Vivencias o traumas?

24 noviembre 2010

Experimentar situaciones difíciles, es muy normal en la vida de un ser humano. Algunos sabemos lo que se siente ser asaltados por un ladrón, que nos choquen el carro, que perdamos todas las pertenencias en un incendio o terremoto, que los padres se divorcien, que se pierdan todos los ahorros en una mala inversión, que por una mala administración de nuestros recursos haya deudas por todos lados, que el médico diga que no hay nada que hacer, que el examen del colesterol haya salido bastante mal, que se haya perdido la prueba de admisión de la universidad, que el negocio que ya casi estaba “cocinado” se caiga, que la novia diga que ya no quiere estar contigo, que el abuelo dejó herencia a todo el mundo excepto a uno, y que el jefe diga “nadie es indispensable” y te despida.

Hoy no vamos a tocar el tema de las pruebas, sino que vamos a hablar del temor que surge de esas vivencias que todos hemos vivido en algún momento.

Cuando hemos chocamos con nuestro carro, cualquier sonido de llantas o alguien que saca mucho la trompa de su vehículo en una esquina, nos produce un recuerdo instantáneo y un susto que parece que el corazón se nos va a salir. Y que me dicen de la sensación que se produce, cuando alguien va detrás de nosotros en la calle y lo primero que pensamos es que nos va a asaltar; o si el jefe nos dice: “podrías pasar a mi oficina” y de su gaveta saca un cheque para darnos un incentivo, y lo que nosotros creemos que es la liquidación.

Existe una diferencia entre vivencia y trauma, pero ambas nacen de un evento que nadie ha planificado en sus agendas. Una vivencia es algo positivo o negativo que experimentamos en algún momento y que con el pasar del tiempo la olvidamos y queda solamente en el recuerdo; pero un trauma es una vivencia que la hemos atesorado en nuestro interior y que por muchas razones no ha salido.

Vivir sintiendo temor por algo o por alguien no es nada sano. Sentir miedo por un recuerdo y estar presintiendo que pronto te va a suceder lo mismo, es sumamente nocivo para tu alma.

¿Qué se hace para ser libre de los traumas? Primeramente hay que buscar a Dios en oración y expresarle todo lo que hay en tu corazón con sinceridad sin dejarse nada guardado, luego busca a alguien de tu confianza para hablar del asunto y si es necesario, busca a una persona profesional que te pueda ayudar, aconsejar y guiar para que seas completamente libre de los traumas.

Recuerda lo que Jesús dijo: “El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos.” Lucas 4:18.

Un milagro hay para ti…. hoy

13 julio 2010

Si en este momento estás sin trabajo y no logras conseguirlo por la razón que sea.

El Señor tiene para ti algo!!!  Dispón tu corazón a recibir HOY, el milagro que esperas del Señor. Solo pon tus manos en el monitor de tu computador y haz con nosotros esta oración:

Señor, en este momento presento delante de ti mi necesidad, creo que solo tú puedes ayudarme porque lo he intentado a mi manera y en mis fuerzas, y nada ha pasado. Hoy me siento sin ganas de vivir, sin esperanza y desanimado(a).

Señor, tu sabes que tengo responsabilidades que cumplir, por eso hoy, rindo mi orgullo ante ti y confieso con mi boca que dependo solamente en ti.

Abre las puertas que tienes que abrir y cierra las puertas que tengas que cerrar, pero haz un milagro hoy, porque tú eres lo único que tengo.

Espero en ti Papá, porque sé que no me dejarás.Amen!!!

Mateo 17:20 “Jesús les dijo: … Porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible“.

Protégeme como a la niña de tus ojos, Salmo 17

9 junio 2010

1Oye, oh SEÑOR, una causa justa; atiende a mi clamor;
presta oído a mi oración, que no es de labios engañosos.

2Que mi vindicación venga de tu presencia;
que tus ojos vean con rectitud.

3Tú has probado mi corazón,
me has visitado de noche;
me has puesto a prueba y nada hallaste;
he resuelto que mi boca no peque.

4En cuanto a las obras de los hombres, por la palabra de tus labios
yo me he guardado de las sendas de los violentos.

5Mis pasos se han mantenido firmes en tus senderos.
No han resbalado mis pies.

6Yo te he invocado, oh Dios, porque tú me responderás;
inclina a mí tu oído, escucha mi palabra.

7Muestra maravillosamente tu misericordia,
tú que salvas a los que se refugian a tu diestra
de los que se levantan contra ellos.

8Guárdame como a la niña de tus ojos;
escóndeme a la sombra de tus alas

9de los impíos que me despojan,
de mis enemigos mortales que me rodean.

10Han cerrado su insensible corazón ;
hablan arrogantemente con su boca.

11Ahora nos han cercado en nuestros pasos;
fijan sus ojos para echarnos por tierra,

12como león que ansía despedazar,
como leoncillo que acecha en los escondrijos.

13Levántate, SEÑOR, sal a su encuentro, derríbalo;
con tu espada libra mi alma del impío,

14de los hombres, con tu mano, oh SEÑOR,
de los hombres del mundo, cuya porción está en esta vida,
y cuyo vientre llenas de tu tesoro;
se llenan de hijos,
y dejan lo que les sobra a sus pequeños.

15En cuanto a mí, en justicia contemplaré tu rostro;
al despertar, me saciaré cuando contemple tu imagen.

Página siguiente »