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Unas mujeres, nada comunes!

8 marzo 2011

Hoy que se celebra el Dia Internacional de la Mujer, recordemos la historia de dos grandes mujeres: Ester y María

Ester una joven campesina huérfana judía que se convierte en princesa luchando contra la cultura y buscando el corazón del rey más que de las riquezas del reino. Cuenta la historia de Ester, que llegó a ser reina de Persia y en un momento en que sus hermanos estuvieron a punto de ser aniquilados, los salvó jugándose la vida y liberando así a su pueblo del malvado Amán, primer ministro del rey.

 

“El Ángel le dijo: María no tengas miedo, pues tu gozas del favor de Dios, ahora vas a quedar en cinta: tendrás un hijo, y le pongas por nombre Jesús”. Lucas 1:30-31

Imaginémonos a una jovencita virgen, a punto de casarse y de repente se le aparece un ángel y le dice que por el poder del Espíritu Santo va quedar embarazada. Póngase en el lugar de ella, ¿que hubiéramos hecho? renegar, nos hacemos los locos, nos enojamos con Dios, lo postergamos, le pedimos al Señor hacerlo a nuestro modo. Creo que por más que María le hubiera pedido a Dios que el embarazo fuera después de casada para evitarse los comentarios, al final fue a la manera en que Dios quería hacerlo..

María, la madre de Jesús en la tierra, debe ser un ejemplo para todos. Debemos hacer lo que ella hizo, no tener temor y ser obedientes a lo que Dios nos diga, aunque muchas veces no sea comprendido por la gente, por nuestros amigos, inclusive que seamos juzgados, criticados, aislados y nos de vergüenza.

Los ejemplos de María y Ester son relatos de valentía y confianza en Dios. En estos tiempos de escasez de valores y modelos, la gente toma decisiones aventuradas y riesgosas.  “Solo hagamos lo que ellas hicieron…. y recordemos que sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”. Hebreos 11:5-7.

Y así como Esther y María, nuestro Dios levante esa clase de mujeres en este tiempo.-

Bendiciones.

Bendice a tus hijos

18 enero 2011

Como padres estamos llamados a bendecir a nuestros hijos. Hemos sido puestos para marcar las vidas y destinos de nuestros hijos con una palabra de sanidad, de restauración, de perdón y de gracia. Nuestra tarea va mucho más allá que trabajar, generar ingresos o fregar todo el día. Nuestra tarea principal es bendecir a nuestros hijos. Tal y como hizo Jacob que invirtió tiempo en bendecir a sus hijos. Sobre cada uno de ellos declara palabras proféticas, sobre cada uno suelta una palabra que marcará sus vidas y sus destinos.

Entiende que tu palabra los atraerá o los espantará, tu palabra los edificará o los derrumbará, tu palabra los sanará y liberará o los enfermará y atará a estructuras rígidas y neuróticas. Por lo tanto, invierte tiempo en la presencia de Dios para recibir sus palabras necesarias y poder bendecirlos. A continuación te presentamos algunos pasos que te ayudarán en el camino de instruirlos correctamente:

1. Saca a tus hijos del círculo vicioso de sus problemas.

Un hijo cargado de problemas tiene una visión negativa y fatalista de la vida que lo empuja a enredarse en nuevos problemas. Piensa en negativo, habla en negativo y ve todo mal. Ese hijo necesita que tú le hables palabras de fe. Contágialo con palabras de fe, anímalo a hablar lo que Dios habla y entonces aprenderá a pensar como Dios piensa. La visión de su vida cambiará.

2. Ayúdalos a ver las cosas más claramente.

“No existe mejor manera de cambiar un problema que ayudar a alguien a ver la solución” dijo John Maxwell. Los padres somos generadores de solución, por lo tanto, siéntate con él, no para decirle lo que tiene que hacer, sino para ayudarle a pensar alternativas y nuevas soluciones. Preséntale opciones. Dale una palabra de sabiduría y revelación que le abra los ojos y le ayude a ver claramente lo que aún no ve.

3. Dales un sueño que los movilice.

Miles de adolescentes y jóvenes están esperando que alguien les infunda un sueño nuevo. Tú tienes palabras de Dios. Abre los tesoros escondidos, revela los secretos guardados e imparte palabras que despierten sueños, palabras que siembren nuevos desafíos, palabras que traigan una nueva dirección y abran delante de ellos caminos nuevos. Fuiste puesto para bendecir.

4. Ayúdalos a alcanzar su potencial.

Enfócate en sus posibilidades y aliéntalos a superarse. Desafíalos a romper sus propios límites. Háblales palabras que los sacudan y los saquen de la actitud de pasividad y comodidad. Destaca sus dones y habilidades naturales. Muéstrales lo que hoy son en Cristo y lo que llegarán a ser en Él.

5. Impárteles confianza.

Un adolescente lleno de confianza se siente seguro en lo que tenga que hacer. Sea enfrentar un examen, participar de una competencia deportiva o integrarse a un nuevo grupo de personas. La confianza nos hace sentir seguros y nos anima a enfrentar nuevos desafíos. Lo opuesto también es verdad, sin confianza nos venimos abajo porque la inseguridad nos paraliza. Tú tienes palabras que tienen el poder de alimentar la confianza de tus liderados. “Todo lo puedes en Cristo”. “Eres como un árbol plantado en la presencia de Dios que da fruto y permanece verde”. “Todo lo que hagas prosperará”. “No tengas miedo. Aunque pases por el fuego no te quemarás”. “No traigas a memoria el pasado, Dios está haciendo algo nuevo y pronto lo revelará”.

Impárteles palabras de fe y confianza.

6. Cambia la atmósfera en la que viven.

Las palabras que hablamos tienen el poder de cambiar el ambiente en el que vivimos. Por ejemplo: un ambiente de violencia y agresividad está alimentado y sostenido por palabras violentas y agresivas que hablan los padres y los hijos. Un ambiente depresivo, de tristeza, es mantenido por frases y expresiones depresivas. Aquellos que viven hablando enfermedad y dolor viven sufriendo nuevas enfermedades y dolores. Las palabras tienen el poder de provocar ambientes determinados. Por lo tanto, habla palabras que cambien la atmósfera en la que viven tus liderados.

Si él viene a hablarte de enfermedad y dolor, escúchalo, compréndelo, pero no hables su lenguaje, háblale de sanidad.

Si viene cargado de imposibilidades y frustraciones, háblale de posibilidades y nuevas oportunidades. Dios es el Señor de las nuevas oportunidades.

No estamos negando la realidad de la persona, sino que estamos ayudándola a pensar diferente a lo que su ambiente le dicta. Entiende esto: él o ella te buscan porque están esperando oír de ti algo diferente a lo que oyen todos los días. Necesitan respirar aire nuevo. Cámbiales la atmósfera. Bendícelos con tus palabras. Puedes hacerlo.

Por Edgardo Tosoni

Jesús te habla

3 enero 2011

¿Por que te agitas y confundes por los problemas que te trae la vida? Déjame controlar todas tus cosas e irán tornándose mejores. Cuando te entregues totalmente a mí, todas las cosas serán resueltas con tranquilidad, de acuerdo a mis planes. No te frustres, no me ores como apresurándome, como si quisieras forzarme a realizar tus planes. En lugar de eso, cierra los ojos de tu alma y con paz dime: “JESÚS YO CONFIO EN TI”. Trata de evitar esos pensamientos que te angustian al querer comprender las cosas que te pasan. No arruines mis planes tratando de imponer tus ideas, déjame ser tu DIOS y actuar libremente en tu vida.

Entrégate a mí con completa confianza y deja tu futuro en mis manos. Dime frecuentemente: “JESÚS YO CONFIO EN TI”. Lo que más te lastima es cuando tratas de razonarlo todo de acuerdo a tus pensamientos, e intentas resolver tus problemas a tu manera. Cuando me digas: “JESÚS YO CONFIO EN TI”, no seas como el impaciente que le dice al Doctor: “cúreme”, pero le sugiere la “mejor” forma de hacerlo. Déjate curar por mis brazos divinos, no tengas miedo, Yo te amo.

Si ves que las cosas se vuelven peores o más complicadas, aún cuando tú estás orando; mantente confiado en mí, cierra los ojos de tu alma, y continua diciendo a cada hora: “JESÚS YO CONFIO EN TI”. Necesito mis manos libres para poder manifestarte mis bendiciones. No ates mis manos con tus absurdas preocupaciones. Satanás quiere que te frustres, hacerte sentir triste, quitarte la paz. Confía en mí, descansa en mí, entrégate a mí.

Yo hago milagros en la medida en que tú te abandonas a mí y de acuerdo a la fe que me tienes. Así que no te preocupes, dame todas tus frustraciones y duerme en paz, y siempre dime: “JESÚS YO CONFIO EN TI” y verás grandes milagros.

Te lo prometo con todo mi amor.

JESÚS

Creado para ser amigo de Dios

28 noviembre 2010

El día de hoy voy a contarles algo muy personal y tiene mucho que ver con el título de este mensaje. Todos los años en el mes de diciembre expreso las metas que cada tengo para los 365 días que vendran por delante. Y una de las cosas que deseaba para este año que casi termina, era buscar del Señor Jesús sobre todas la cosas y que Él sería mi prioridad número uno.

Empece muy bien, leyendo su Palabra, orando en todo momento, disfrutando de todas las bendiciones que Él nos ha dado. Pero, de pronto todo cambió, y no me refiero a que dejé de hacer lo que estaba haciendo, sino que empezaron los problemas, y de pronto me encontre en medio del año más duro que he tenido. Situaciones externas y fuera de mi control, que me han hecho sentir desesperación, soledad, angustia, duda y hasta he sentido que la fe se va. Lo que al inicio creí que sería un camino de solo flores y sin huecos, cambió a tiempos peligrosos y de mucha dificultad.

Yo se muy bien, que tanto tú como yo, fuimos creados no solo para ser sus hijos, sino también para ser sus amigos. Que en medio de los momentos más difíciles de la vida y llenos de perplejidad desalentadora, podemos ver como el Señor actúa y podemos entender que nuestra vida tiene propósitos divinos que no solo nos afectan actualmente sino en nuestra eternidad. Dios desarrolla nuestro carácter y nuestra relación íntima con Él, aún en medio de problemas y circunstancias dolorosas e incómodas.

Estoy completamente convencido que podremos salir adelante, cuando veamos nuestra vida como la ve Dios, porque así entenderemos todo lo que pasa a nuestro alrededor y recibiremos ánimo, fuerza, motivación y paz.

Mi querido hermano, si en este momento te encuentras rodeado de problemas, de alguna enfermedad, si el médico dice que solo tienes pocos meses de vida, o eres una madre que perdió a su bebé; si estás sin trabajo, tienes tantas deudas que no puedes dormir, si un hijo salió de casa, o bien, te diste cuenta de una muy mala noticia, y perdiste toda esperanza; quiero que entiendas lo
siguiente:

  1. Debemos ver que los propósitos del Señor para nuestra vida tienen una dimensión eterna y que Él no nos creó para un momento sino para trascender a la eternidad, que nuestros problemas no son el fin y que son temporales.
  2. Que sus planes para nosotros son BUENOS y que tenemos un futuro y una esperanza en Él.
  3. Que Dios nos escogió en Cristo desde la eternidad, desde la fundación del mundo, por lo que no somos una casualidad o un error de nuestros padres. Sino que somos creación de sus manos.
  4. Que diariamente nos está moldeando y modelando para que sus propósitos sean una realidad, y que nunca estaremos solos. Él es quien va delante, atrás, a los lados, por debajo, por encima de nuestra vida en todo momento.
  5. Que todo fue diseñado por Dios y que debemos tener confianza y obediciencia a sus palabras.
  6. Que lo único que sucederá en nosotros, es que su nombre será glorificado por lo que Él hará en cualquier momento.
  7. Que Él logrará sus propósitos eternos en y a través de nosotros.

Sigamos adelante, porque fuimos creados para ser sus hijos y sus amigos. Y que sus propósitos se cumplirán en cualquier momento. Busquemos al Señor Jesús, sobre todas las cosas, porque el tiempo es ahora…

W.Morales

Estoy trabajando en ti

9 noviembre 2010

Estoy trabajando en ti, aunque desconozcas mis senderos. Estoy trabajando, aunque no reconozcas Mis obras. No soy una visión extraña. No soy un misterio. Sólo en el silencio absoluto, más allá del “yo” que aparentas ser, puedes conocerme, y entonces sólo como un sentimiento y como fe.

Sin embargo, estoy aquí contigo. Sin embargo, te oigo. Sin embargo te contesto. Cuando me necesitas, estoy contigo. Aunque me niegues, estoy contigo. En los momentos en que más solo crees encontrarte, Yo estoy contigo. Aún en tus temores, estoy contigo. Aún en tu dolor, estoy contigo. Estoy contigo cuando oras y cuando no oras. Estoy en ti, y tú estás en Mí. Sólo en tu mente puedes sentirte separado de Mí, pues sólo en tu mente están las brumas de “lo tuyo” y “lo Mío”. Sin embargo, tan sólo con tu mente, puedes conocerme y sentirme.

Vacía tu corazón de temores ignorantes. Cuando quites el “yo” de en medio, estoy contigo. De ti mismo no puedes hacer nada, pero Yo todo lo puedo. Yo estoy en todo. Aunque no puedas ver el bien, el bien está allí, pues Yo estoy allí. Estoy allí. Sólo en Mí, tiene el mundo significado. Sólo en Mí, toma el mundo forma. Sólo en Mí, el mundo sigue adelante. Soy la ley en la cual descansa el movimiento de las estrellas y el crecimiento de toda célula viva. Soy el amor que es cumplimiento de la ley. Soy seguridad, Soy paz. Soy unificación. Soy la ley por la cual vives. Soy el amor en que puedes confiar. Soy tu seguridad. Soy tu paz. Soy uno contigo. Yo Soy. Aunque falles en encontrarme. Yo nunca dejo de encontrarte. Aunque tu fe en Mí es insegura, Mi fe en ti nunca flaquea. Porque te conozco, porque te amo, mi bien amado, estoy contigo. Dios.

“Tu guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera,
Porque en ti ha confiado” Isaías 26:3

Entrevista con Dios

7 noviembre 2010

Soñé que tenía una entrevista con Dios…. Cuando llegue al aposento le pregunte si tenia suficiente tiempo, por lo cual me respondió: Mi tiempo se llama eternidad y alcanza para todo, Que preguntas quieres hacerme???

- Bueno, respondí una sola: Que es lo que más te sorprende de los humanos:

- Y dijo:

Que se aburren de ser niños, apurados por crecer, y luego suspiran por regresar a ser niños. Que primero pierden la salud para conseguir dinero, y más tarde el dinero para recuperar la salud. Que viven en el pasado o en el futuro, lo que conlleva a que no vivan ni el uno ni el otro. Que viven como si no fueran a morirse, y se mueren como si no hubieran vivido. También quisiera que aprendieran ciertas cosas:

Que rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita. Que aprendan que deben controlar sus actitudes, o sus actitudes los controlaran. Que aprendan que son dueños de lo que callan y esclavos de lo que dicen. Que aprendan que su felicidad no es cuestión de suerte sino el producto de sus decisiones. Que dos personas pueden mirar una misma cosa y ver algo totalmente diferente.

Que aprendan que amar y querer no son sinónimos sino antónimos, el querer lo exige todo, el amar lo entrega todo. Que nunca harán nada tan grande como para que los ame mas, ni nada tan malo para que los menos, Simplemente los amo, a pesar de sus conductas.

Que aprendan que la distancia mas lejos que pueden estar de Mi, es la distancia de una simple pero honesta oración.

Que perdonar a los demás no es fácil, que no siempre es suficiente ser perdonado por otros y que perdonarte a tí mismo es el primer paso…”

“Gracias por tu tiempo,” le dije. “¿Hay algo más que quieras que aprenda?”

“!!TE AMO HIJO MÍO, SOLAMENTE TE ESTOY ESPERANDO!!”

“No temas, porque yo estoy contigo, no desmayes, porque yo soy tu Dios, que te esfuerzo;
siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi Justicia…”
Isaías 41:10.

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