Posts Tagged Misericordia

Qué privilegiados somos!!

27 marzo 2011

¿Pensó usted hoy, cuando se sentó frente a esa taza de café para desayunar, lo privilegiado que es?

¿Se sintió consentido por Dios cuando despertó entre cobijas calientes, después de haber disfrutado de un sueño bien reparador? ¿Cuándo fue a su closet, para buscar qué ponerse y le costó decidir entre toda aquella ropa, se sintió bendecido en abundancia? ¿Al salir de su casa, y tomar la manilla de la puerta para abrirla, recordó que tiene un techo donde resguardarse y lo agradeció? ¿Ahora que está leyendo esto, se dio cuenta que pudo ir a estudiar, aprendió a leer, y con eso hizo armas para vivir su vida con comodidad?

Sabes algo?, somos tan, pero tan privilegiados, hemos sido tan, pero tan bendecidos, y Dios nos ha dado tanto; tanto, qué muchas veces nos acostumbramos a eso, lo vemos como natural, creemos que todos viven como nosotros, que así es la vida, y perdemos esa linda y noble capacidad de agradecer.

No solo no nos falta comida en la mesa, si no que podemos escoger qué comer y hacer varios tiempos de comida. No solo tenemos ropa para abrigarnos, si no que tenemos la posibilidad de escoger entre muchas opciones. No solo tenemos una cama donde dormir, si no que tenemos una casa con varias habitaciones. No solo tenemos una forma de ganarnos la vida, si no que nuestros ingresos nos alcanzan para más que satisfacer nuestra necesidades básicas de subsistencia. Seguramente no solo aprendimos a leer y escribir sino que pudimos sacar un título o aprender un oficio que nos facultan para trabajar en lo que nos hace sentirnos bien.

Y todo eso nos separa de millones y millones de personas en el mundo que viven en extrema necesidad. Usted sabe quiénes son esas personas, que nos aparecen en el camino a cada momento. Nos piden en los semáforos, las vemos durmiendo cobijadas bajo un cartón, o cuidando carros en cada esquina. Vemos sus ranchos cuando pasamos por un barrio marginal y observamos sus caritas sucias cuando nos ofrecen vendernos mentas. Sabe que una excelente forma de agradecerle al Señor por los enormes privilegios que tenemos es compartiendo estos con esos que no tienen nada. Además, lejos de ser esta una opción para los cristianos es una obligación.

Sobre esto Jesús habló muy claro en Mateo 25:42-44 “porque tuve hambre, y no me dieron nada de comer, tuve sed, y no me dieron nada de beber; fui forastero , y no me dieron alojamiento; necesité ropa, y no me vistieron; estuve enfermo y en la cárcel, y no me atendieron”. Ellos también le contestaron: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, o necesitado de ropa, o enfermo o en la cárcel, y no te ayudamos” El les responderá: “Les aseguro que todo lo que no hicieron por el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron por mí”.

Seamos conscientes de nuestro privilegios, agradezcámosle a Dios por su gran bondad y compartamos de lo nuestro con nuestros hermanos “más pequeños”. Así nuestro corazón experimentará la inmensa dicha de dar, y estaremos agradando a Dios.

Llegó la Navidad

23 diciembre 2010

“La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamarán Emmanuel”* (que significa “Dios con nosotros”). Mateo 1:23.

Llegó esa época hermosa de comer hallacas o tamales, de dar regalos y, en el mejor de los casos, también de recibirlos. Es este un tiempo para desear y soñar. Algunos se preocupan por los más necesitados. Se levanta la esperanza de un mejor futuro para todos. Hacemos nuestros propósitos de año nuevo y pedimos al Todo Poderoso que llene nuestro futuro de amor, paz y prosperidad.

¿Pero será esto todo lo que como cristianos hemos de aspirar en Navidad? La celebración del nacimiento del Hijo de Dios es un hecho histórico que el calendario se encarga de recordarnos cada día y, para muchos, Navidad es sólo eso: una fecha más en el calendario. El nacimiento de Jesús dividió el tiempo en antes y después de este maravilloso acontecimiento. Sin embargo, para el cristiano, el tiempo se divide en antes y después de haberle conocido y haber descubierto que Jesús no es una fecha en el calendario. Dios nunca ha dejado de estar con nosotros. Así como descendió del Cielo para nacer en un pesebre, habitar entre nosotros, sentir nuestra angustia y nuestro dolor, así permanece en el corazón de cada creyente para enfrentar, junto con nosotros, los retos que la vida nos presenta.

Esto es precisamente lo que Jesús llamó “Vida Abundante”. En Juan 10:10, Él nos dice: “yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia”. “El pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo”. (Juan 6:33). ¡Cuán diferente puede ser nuestra vida, si tan solo llegáramos a entender que Jesús no nació en diciembre para morir en semana santa! El vino para permanecer con nosotros en este breve peregrinar sobre la tierra y acompañarnos en la eternidad.

Celebremos, demos regalos a nuestros amigos y familiares y recibamos con alegría los regalos que ellos nos traen. No olvidemos a los más necesitados. Hagamos nuestros propósitos para el año que se avecina. Pero no olvides que Jesús está con nosotros y que es eso lo que celebramos en Navidad. El vino para quedarse en nuestro corazón.

Estoy trabajando en ti

9 noviembre 2010

Estoy trabajando en ti, aunque desconozcas mis senderos. Estoy trabajando, aunque no reconozcas Mis obras. No soy una visión extraña. No soy un misterio. Sólo en el silencio absoluto, más allá del “yo” que aparentas ser, puedes conocerme, y entonces sólo como un sentimiento y como fe.

Sin embargo, estoy aquí contigo. Sin embargo, te oigo. Sin embargo te contesto. Cuando me necesitas, estoy contigo. Aunque me niegues, estoy contigo. En los momentos en que más solo crees encontrarte, Yo estoy contigo. Aún en tus temores, estoy contigo. Aún en tu dolor, estoy contigo. Estoy contigo cuando oras y cuando no oras. Estoy en ti, y tú estás en Mí. Sólo en tu mente puedes sentirte separado de Mí, pues sólo en tu mente están las brumas de “lo tuyo” y “lo Mío”. Sin embargo, tan sólo con tu mente, puedes conocerme y sentirme.

Vacía tu corazón de temores ignorantes. Cuando quites el “yo” de en medio, estoy contigo. De ti mismo no puedes hacer nada, pero Yo todo lo puedo. Yo estoy en todo. Aunque no puedas ver el bien, el bien está allí, pues Yo estoy allí. Estoy allí. Sólo en Mí, tiene el mundo significado. Sólo en Mí, toma el mundo forma. Sólo en Mí, el mundo sigue adelante. Soy la ley en la cual descansa el movimiento de las estrellas y el crecimiento de toda célula viva. Soy el amor que es cumplimiento de la ley. Soy seguridad, Soy paz. Soy unificación. Soy la ley por la cual vives. Soy el amor en que puedes confiar. Soy tu seguridad. Soy tu paz. Soy uno contigo. Yo Soy. Aunque falles en encontrarme. Yo nunca dejo de encontrarte. Aunque tu fe en Mí es insegura, Mi fe en ti nunca flaquea. Porque te conozco, porque te amo, mi bien amado, estoy contigo. Dios.

“Tu guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera,
Porque en ti ha confiado” Isaías 26:3

Sequía en mi corazón

16 agosto 2010

Cuando uno ve las imágenes en la televisión de las sequías en el África, donde las manadas de animales caminan muchos kilómetros buscando agua, y lo que encuentran son pozos de barro determinando la muerte de muchos, recordé algo que he visto y que está pasando hoy en muchos hogares y personas.

Talvez tu seas una de esas personas que tiene su corazón seco, y tu alma está sedienta. Talvez estés gastando la última gota de agua en tu vida y después de esto, lo que queda es echarse a morir.

La sequía puede producirse por muchas razones, pero en el ser humano solo se da por una sola razón y es la separación del hombre con Dios. El hacer las cosas en nuestras fuerzas, el pasar muchos días con la intención de buscar de Dios y no hacerlo, el no perdonar a los demás y a uno mismo, el pecar constantemente y no arrepentirse, el no cambiar radicalmente, el no dejar las malas juntas, el que vive en la mentira o hablar todo con doble sentido; son algunos frutos de un corazón seco.

La Palabra de Dios dice: de la abundancia del corazón habla la boca, pero si el corazón no tiene nada, de que hablamos?? Ahora bien, el pasar por un desierto no es lo mismo que estar en sequía. Un desierto, es aquel momento que Dios utiliza para enseñarnos algo, pero la sequía es falta de Dios y su presencia en nuestra vida.

Si tienes sed, hoy es un buen día para que busques a Dios, porque Él es capaz de enviarte una nube llena de agua, solo para que riegue tu vida. ¡Señor manda tu lluvia y llena mi alma y corazón de ti!!

El arte de ser sabio…

12 febrero 2010

Leí la siguiente frase y quiero compartirla con todos ustedes El arte de ser sabio, es el arte de saber qué cosas hay que pasar por alto. Cuantos errores hemos cometido en nuestra vida?, cuantas veces hemos fallado?, cuanto dolor hemos ocasionado?; pues así como nosotros mismos hemos hecho sentir a los que nos rodean, mal; debemos ser también capaces de reconocer que estas mismas personas, son iguales a nosotros.

A veces, nos inflamos con un cierto “sentimiento de superioridad”, dejando ver nuestra gran necesidad de aceptación y de baja autoestima. Creemos que todo lo hacemos bien -a nuestro parecer-, y nos fijamos solamente en los errores de los demás. Vivimos en un mundo “totalmente irreal”, -que por cierto es real solo para nosotros-, afectando el trato hacia los demás. Seamos sabios con las personas que están a nuestro lado, pasemos sus errores por alto y ayudemos a los que han caido, a levantarse y a que se mantengan de pie; porque no sabemos, si a la vuelta de nuestra vida, serán ellos los que nos ayuden a nosotros.

“No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados,
y con la medida con que medís, os será medido.
¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano,
y no echas a ver la viga que está en tu propio ojo?” Mateo 7:1,2,3.

Y en la casa de Dios morare por largos días

25 noviembre 2009

“Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los dias de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días.” Salmo 23:6

casa-de-diosYo no quiero que el pasado me siga más. Yo no quiero que los recuerdos de errores y fallas pasadas estén detrás de mí, como sombras oscuras que me hacen sentir dolor y remordimiento. No quiero que la culpa sea mi consejera en las noches.

Yo quiero que el “bien y la misericordia” me sigan todos los días de mi vida y quiero vivir en su presencia “por largos días“. No quiero más la forma de vida que tengo, quiero un cambio radical. Quiero vivir plenamente y disfrutar de todas las cosas que me rodean. Yo quiero lo que el buen Pastor ofrece a su rebaño, yo quiero un cambio radical en mi vida. Y tu?

Pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra“. Ezequiel 36:27

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