Una invitación muy especial
Quizás, cuando éramos niños, nos arrodillábamos junto a nuestra cama y decíamos algunas pequeñas oraciones. Esas oraciones fueron maravillosas y fueron los primeros pasos de fe, pero ¿acaso fue esa la última vez que hablamos con Dios?
La oración no es sólo para los niños. No es un ejercicio para sentirse bien, ni tampoco una cobijita [...]

