Qué queda?
¡¡Y QUE QUEDA!!, han sido las palabras que muchas veces he dicho cuando no salen las cosas, como quiero que salgan. Confiar y esperar no son palabras muy usadas hoy en día. Es más, ya casi están extintas, en un mundo donde la palabra principal es “YA”. Respuestas instantáneas, soluciones y proyectos a muy corto plazo, son nuestro “pan de cada día”.
Pero que pasa cuando algo no sucede con esa velocidad, se entraba toda nuestra vida?, o sentimos que fracasamos?; pues dejame decirte que NO HAY PRISA. Cada cosa tiene su tiempo. -Hay etapas de nuestra vida para solamente sembrar, otras para cosechar, y otras para descansar-.
Es fácil sentirse en paz cuando nuestra vida esta en calma, pero no es fácil estar en paz cuando las circunstancias nos ponen en conflicto; cuando las aguas de nuestra vida se agitan alrededor nuestro. Pero cuando recordamos que estamos firmementes parados en la roca que es Jesucristo, poniendo toda nuestra fe y confianza en él, podemos tener paz.
Disfruta tu vida, es la única que tienes y tendrás, si algo no sale, o no sucede lo que deseas, espera, confía en el Señor. Pon cada cosa en sus manos todos los días.
“Los que confían en Jehová son como el Monte de Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre” Salmo 125:1.


El aceite que un Pastor usa para ungir sus ovejas es un aceite especial y no es para cocinar. Es un aceite que contiene una mezcla de hierbas y especies medicinales y él lo usa cuando alguna de sus ovejas se ha lastimado o herido. Además, antes de pasar por un campo con la hierba muy alta, el Pastor le pone aceite a todas sus ovejas, para que ningún insecto se suba en la lana de ellas. Se usa como repelente.
Hay momentos en nuestra vida que parece que nuestro aliento se acaba. Parece que las fuerzas se han ido y estamos listos para morir. Sentimientos de fracaso y de autocompasión llenan nuestra mente y pensamos en respuestas y salidas fáciles que acabarían con nuestra vida.

